lunes, 17 de octubre de 2011

¿Qué pasa con los libros?


Yo he sido compradora compulsiva de libros desde siempre. Bueno, desde siempre no, desde que tuve dinero para poder comprarlos. Esto me llevó a ser la más generosa regaladora de libros, he regalado libros a la familia, a los amigos, a los compañeros de trabajo ¡incluso a los vecinos!
Porque comprar un libro no es garantía de que te guste ¿y qué haces con miles de títulos ocupando espacio en tu pequeño habitáculo? (siempre será pequeño pasado un número indeterminado de tomos), pues o los vendes en ebay o los regalas.
Así que un día me senté delante de mi conciencia y mantuvimos una animada charla en la que llegamos juntas a la misma conclusión: ¡esto se tiene que acabar!

Empecé a darle vueltas al tema y descubrí la solución: los ebooks.
Son mucho más baratos –en Amazón, por 5€ puedes tener La Búsqueda, de Blanca Miosi-, puedes acumular los que quieras sin que te echen de casa y te permite seleccionar la biblioteca en papel que deseas construir.

Porque, no voy a engañaros, el libro en papel tiene un componente demasiado seductor para mí. Al final, si una obra me gusta necesito poder tocarla, pasar las hojas y notar en la yema de los dedos ese vínculo físico que se crea entre el libro y el lector, cuando hay química.

Así que ahora sigo este proceso: leo el ebook, lo valoro, compruebo la marca que me deja y entonces, solo entonces, voy a la librería y lo compro. Desde que lo hago de este modo, leo más y mejor, soy coherente con la idea de “comprar,tirar,comprar” (en mi caso “comprar, regalar, comprar”) y mi librería me muestra un paisaje de confortable hogar.

Y esto nos lleva a la siguiente pregunta ¿Qué es mejor un lector de ebook o un ipad?

La respuesta en una próxima entrada.