miércoles, 16 de enero de 2008

... mi vecina

-Hace semanas que no te veo, Paquita
-Es que estoy muy liada, chica
-¿Y eso?
-Mira, estaba hasta las mismísimas narices de no hacer nada para mí
-Es que con los hijos, ya se sabe
-Pues eso se acabó
-¿Los has dado en adopción?
-No seas burra. Me apunté a clases de Yoga
-¡Anda!
-¡No sabes lo que relaja!
-Me lo imagino. Eso de respirar y meditar, respirar y meditar...
-Y más cosas, oye. A ti te iría bien, con tanto estréss
-Ya no tengo edad de hacer el pino. Solo de pensarlo me coge un dolor en las cervicales
-También lo he hecho para conocer gente, no creas
-Ah
-Por ejemplo a la Dolores, una tia coj... estupenda
-Mira qué bien
-Su marido la dejó hace un año para irse con su hermana soltera, la de Dolores ¿eh?. Y ahora quiere volver con ella, a lo visto no era orégano todo el monte
-Espejismos, sólo eso. Ya sabes lo que dice Puncet
-Pues no tengo el gusto
-Dice que el amor es cuestión de simetría. Si tienes una cara simétrica se enamoran de ti sin parar
-Eso está muy bien, pero la cuestión es que a mi amiga Dolores la desgracia la hizo ver la vida de otra manera y ahora sabe muy bien lo que quiere
-¿Vale cualquier desgracia?
-Pues imagino que sí. ¡Tendrías que ver cómo habla la tía, tiene respuestas para todo
Abro los ojos como platos
-Con las dudas que tengo yo sobre cualquier cosa. Mira, sin ir más lejos ayer fui a la clase un poco acongojada
-¿Por qué?
-Discutí con Fermín
-Vaya, lo siento.
-Resulta que tiene una cena con los del trabajo y no podemos ir las mujeres. Y es lo que yo digo, ¿para qué hacen esas cenas? Pues para irse de picos pardos y despotricar de sus mujeres
-Qué va
-Pues se lo conté a mi amiga Dolores y ¿a qué no sabes qué me respondió? Me miró fijamente a los ojos y dijo: "¿Has comido toda tu comida? Entonces, friega el plato"
-¡Mira por dónde! Lo mismo que decía mi madre
-Después de clase nos fuimos a tomar un café para charlar un rato, yo necesitaba profundizar más sobre el tema ¿te importa si fumo?
-Preferiría que no
-Vale. Luego me dijo: "Camina cuando quieras caminar y siéntate cuando te quieras sentar"
Asiento con la cabeza

-Lo que quiere decir es que no debemos hacer nada que no queramos
-Hasta ahí, llego.
-Me levanta mucho el ánimo.
-Me lo imagino, aunque he de decirte que en la realidad no sé yo...
Paquita frunce el ceño ¿será que quiere sentarse?
-Bueno, subo, que a saber lo que estarán haciendo esos monstuos.
-Me alegro de verte, Paquita. Y en cuanto a lo de la cena de tu marido: "si quieres vencer, entonces no luches", que diría tu amiga Dolores.