miércoles, 20 de diciembre de 2006

Feliz todo...



Tu beso se hizo calor,
luego el calor, movimiento,
luego gota de sudor
que se hizo vapor, luego viento
que en un rincón de La Rioja
movió el aspa de un molino
mientras se pisaba el vino
que bebió tu boca roja.

Tu boca roja en la mía
la copa que gira en mi mano
y mientras el vino caía
supe que de algún lejano rincón
de otra galaxia
el amor que me darías
transformado, volvería
un día a darte las gracias.

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da
nada es más simple
no hay otra norma
nada se pierde
todo se transforma

El vino que pagué yo
con aquel euro italiano
que había estado en un vagón
antes de estar en mi mano
y antes de eso en Torino
y antes de Torino, en Prato
donde hicieron mi zapato
sobre el que caería el vino.

Zapato que en unas horas
buscaré bajo tu cama
con las luces de la aurora
junto a tus sandalias planas
que compraste aquella vez
en Salvador de Bahía
donde a otro diste el amor
que hoy yo te devolvería

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da
nada es más simple
no hay otra norma:
nada se pierde
todo se transforma.

Todo se trasnforma (Eco), Jorge Drexler

5 comentarios:

  1. Hoy y siempre la mejor transformación para la vida de nuestras letras.

    Felicidades y un espectacular 2007 esperemos.

    Abrazos...

    ResponderEliminar
  2. ¡Feliz Navidad, Antonia! Que la pases muy bien en compañía de tus seres queridos y que disfrutes también tu Nuevo Año. Laura :) :)

    ResponderEliminar
  3. Fantástico Jorge Drexler en todo lo que hace.

    Deja el recuerdo caer
    como un fruto por su peso.
    Yo sé bien que no hay olvido
    que pueda más que tus besos.
    Yo digo que el tiempo borra
    la huella de una mirada,
    mi zamba dice: no hay huella
    que dure más en el alma.

    Feliz Navidad y mejor año 2007.
    Un recuerdo muy especial de esta que te recuerda
    CHARO

    ResponderEliminar
  4. Muchos besos para todos. Me alegro de que hayáis pasado a saludarme en estos días.

    ResponderEliminar