domingo, 5 de enero de 2014

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:

Espero que al recibir la presente estéis bien de salud, Dios mediante.

Este año me he portado muy bien. En serio. Si no es verdad que me quiten el Premio Planeta. 

Ya sé que no podéis atender a todas las peticiones de deseos, porque somos muchos en el planeta y porque todos esperamos vuestra respuesta el mismo día. Sí, es curioso cómo para lo que nos interesa somos capaces de ponernos de acuerdo. Bueno, la cuestión es que a mí no me importaría pasar la carta a cualquier otro día, si pensáis que así os va a ir mejor.

Recuerdo que durante años estuve escribiendo en mi carta aquello de que quería una bici y aunque ya os he perdonado que esperaseis a que tuviese treinta años para traérmela, hubiese preferido que me comunicaseis que quizá tendría más éxito escribiendo en agosto.


La cuestión es que, a pesar de que he ido cumpliendo años (no es que merezca una medalla por ello ya que en gran parte ha sido algo fortuito), a pesar de que sé que los sueños se ganan con esfuerzo y trabajando día a día y que no todo tiene que jugarse a la carta de la fortuna voy a escribiros mis peticiones para este año, a ver si por un casual estáis en la hora del bocata y os da por conectaros al Wifi del bar y entreteneros leyendo blogs de escritoras que hablan de "sus cosas".

En primer lugar: Salud.
Es que sin ella todo lo demás se vuelve agotador, así que si no tenéis pensado traerla, no hace falta que sigáis leyendo.

En segundo lugar: Tiempo.
Claro, veréis, si una tiene muy buenas ideas, muchas ganas de trabajar, muchas cosas que contar y no tiene tiempo... He intentado conectarme mentalmente con mi ordenador de casa desde el trabajo sin éxito, si en lugar de tiempo queréis traerme el don de la ubicuidad, también me vale. Soy mujer, puedo hacer varias cosas a la vez.


Y en tercer lugar: Paciencia.
Ya tengo la licenciatura y ahora me gustaría conseguir el doctorado. Es un capricho que tengo.

A partir de aquí ya vendría lo de Paz y Amor en el Mundo, pero como tengo claro que esa petición no tiene nada que ver con vosotros, sino con lo que somos (aquí podéis poner lo que queráis: imbéciles, humanos, mota de polvo en el Universo...) me ahorraré las letras.

En fin, deseando que disfrutéis de vuestro viaje nocturno por las casas ajenas, repartiendo ilusión y pijamas, me despido con un abrazo (ahora somos así de campechanos).
Atentamente,
Yo