domingo, 28 de junio de 2009

El cine, ese gran lector...

Acabo de llegar del cine de ver Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres.

En primer lugar, para todos aquellos que han pensado alguna vez leer la novela: no vayáis a ver la peli. Al menos no antes de leer el libro. El primero y el segundo.

La película me ha decepcionado enooooormemente. Elimina de la trama personajes que considero muy importantes, como la casi inexistencia de Erica Berger y la revista Millenium. Sí, la revista es uno de los personajes más importantes de la novela y en la película se la cargan de un plumazo.

He salido del cine con un regusto amargo, como siempre que veo una película basada en un libro. Bueno, casi siempre.

Los actores son lo único que quiero salvar, los dos protagonistas, tanto Mikael como Lisbeth están bien, no como yo los he imaginado, pero bien.

El director no se leyó el libro, se lo contaron mientras se tomaba unas cañas con unos amigos. De algo se enteró, que había una investigación y eso, pero de la esencia de Los hombres, res de res -que decimos aquí.

Pero si hay algo que no le perdono, algo que no puedo aguantar, es a los aguafiestas. Vale que el título es Millenium 1: Los hombres... y que la revista solo sale de refilón. Vale que hay que suprimir personajes porque la gente no tiene todo el día para pasarlo en el cine. Vale. Pero que el muy (piiii) se atreva a ir dando pistas sobre el segundo me parece de lo peor. Yo he leído los dos primeros, pero la persona que está leyendo el segundo y ha decidido creer en el séptimo arte y se ha pagado la entrada (que no es precisamente barata) para ver qué han hecho con el primer libro se ha encontrado con que le han desvelado cosas que no quería saber. Eso es imperdonable. Sobre todo en una novela negra.

Lo siento, pero si lo llego a saber no voy.

Leer, leer.