miércoles, 19 de marzo de 2008

Padres, Josés, Fallas y Semana Santa

En primer lugar felicito a los que tenéis padre, el mío dejó de cumplir años hace ya catorce inviernos y se le sigue echando de menos.

Ahora sí, Felicidades papaítos, sobre todo a los que estáis ahí al pie del cañón cuando se os necesita... y cuando no.

Felicidades a los Josés, Josefinas, Pepes y Pepitas. En mi familia hay un puñado que espero que con esto se den por felicitados.

El fin de semana nos fuimos a Peñíscola. Esperaba un par de días de tranquilidad, paseos bajo el cálido Sol rumbo al Castillo del Papa Luna

El mar, brisa suave, recordar aquellos días...


Buena comida, dormir a pierna suelta, en fin, cargar las pilas a tope que las tenía bajo mínimos y con la luz roja intermitente. Como pasa algunas veces, se nos torció el carro y un dolor de muelas, y sus allegados malestares, le aguaron la fiesta a mi adán y de rebote a los demás. Lo salvamos por los pelos aunque las pilas siguen con la luz roja.

Lo mejor del finde fue la tarde del sábado en Benicarló. Nunca había visto Fallas más que en la tele y nos encontramos de pronto con un sorprendente espectáculo de fiesta y diversión que nos contagió el buen ánimo a todos. Me encantó ver a la gente del pueblo, todos con sus camisas negras de falleros, participar de su fiesta como algo realmente entrañable.

Imitando a Miguel Sanfeliu voy a colgar unas fotos que hicieron mis niños; se están estrenando en esto de la fotografía y les hace ilusión que les publicite su mami.
A pesar de todo Peñíscola siempre vale la pena.




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