sábado, 5 de enero de 2008

Carta a sus Majestades de Oriente

Queridos Reyes Magos:

Quiero que sepáis que ya os he perdonado por no traerme la bicicleta a pesar de haberla pedido año tras año y también he superado lo del Nenuco y la Nenuca. Aprendí a ir en bici con la del Fernan que como era de chico no tenía escapatoria y me fui con ella al suelo unas cuantas veces. Mis piernas guardan las marcas. Lo del Nenuco fue más duro porque la Nuri estrenaba cada año sus nuevos complementos y le encantaba enseñármelos. Sin embargo, todo eso no tiene importancia porque gracias a vosotros descubrí que la ilusión estaba dentro de mí y que podía acudir a ella siempre que lo deseara.

Metida en la cama, con la sábana hasta las orejas y los ojos muy apretados, no quería que me pasara como a mi amiga Angelita que se levantó, les vió y ya nunca más volvieron a su casa. Yo me tapaba los oídos para no oír y me quedaba dormida hecha un ovillo hasta que mi hermano venía a despertarme en medio de la noche: “ya han venido”.

A pesar de la edad no dejo nunca de enviaros mi carta y este año no iba a ser la excepción, así que allá van mis peticiones:

1.- Salud, una cosa muy cara cuando no la tienes y en la que no reparas cuando la disfrutas.
2.- Amor. Que me quieran mucho, todo el tiempo y sin descanso (por pedir que no quede)
3.- Una batería para el ordenador, eso de tener un portátil que en realidad se cree un fijo es un mal rollo.
4.- Una habitación propia, con un rinconcito en alguna parte me conformo. De eso sabía mucho Virginia Wolf.
5.- Y lo más importante: TIEMPO y VOLUNTAD. Sin ellos no soy nadie.

Os doy las gracias por ser tan generosos; y comeros los polvorones pero no me dejéis el suelo lleno de migas.

Pd: Lo de pedir Paz para el mundo lo dejo por imposible, pero si podéis hacer algo, aunque sea poquito, no os cortéis.


Y ahora me voy a la cabalgata.
Id pronto a dormir y que se cumplan vuestros deseos, pero pensad bien lo que pedís es muy feo eso de revender los regalos en ebay.