martes, 15 de mayo de 2007

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El polen agotando como una carrera de fondo (y que me perdone Maritornes por los gerundios).

Chavales en los pasillos, preguntando, armando jaleo...

El libro sobre la mesilla reclamando atención, recuerda el capítulo diario del compromiso.

Sólo un café con leche por la mañana, ni bocata ni pastas que viene el verano.

Que le ayude con el examen, dice el grande.

Que quiere enseñarme el baile, la pequeña.

Necesito más café.

¿Escribir? ¡Pobre abate! Espera en el scriptorium para seguir contando su historia.

He vuelto al trabajo. Al otro trabajo.