viernes, 22 de mayo de 2015

Escribir una novela en tres meses


Cuando terminé el cuarto libro de mi saga, me quedé exhausta. Mi siguiente proyecto era escribir el segundo libro que pondrá el broche final a La tumba compartida, pero antes necesitaba algo que me ayudase a recuperar la fuerza narrativa. 

En ese momento estaba leyendo Mientras escribo, de Stephen King, y una de las cosas que me llamó la atención es que él opina que un escritor no debería tardar más de tres meses en escribir una novela. 



La primera impresión al leer eso fue: ¡Pero qué dice este tío! Pero durante el resto de la lectura no dejaba de pensar en esa premisa que era como un sonete machacón en mi cerebro: una novela en tres meses, una novela en tres meses... 

Al acabar su libro me dije, ¿y por qué no lo intentas? 

Así llegamos al día de hoy. Llevo nueve capítulos de este experimento que me sirve, además de como reto personal, también como divertimento. Porque os confieso que me lo estoy pasando en grande. 


No tiene título. De momento voy construyendo el esqueleto y dejo que las palabras fluyan. ¿Que saldrá de todo esto? Pues no lo sé, porque lo que empezó como una novela de género (algo a lo que no estoy habituada), poco a poco se va ramificando hacia otros lares, como me ocurre siempre. Así que, lo que iba a ser un proyecto sencillo y sin pretensiones, ha comenzado a complicarse. 



Yo sigo en mi empeño de ajustarme al plazo y no he dejado de comer y dormir, además de trabajar y otras cosillas, para cumplirlo. Veremos en qué queda esta aventura. Por cierto tengo una lectora menos 1 (si los que leen el primer borrador de tu novela se llaman lectores 0, los que la leen al tiempo que la escribes se llamarán menos 1, supongo).

Seguiremos informando...