viernes, 9 de enero de 2009

Hay de todo, como en botica

Para esos que te piden una colaboración y nunca responden a la recíproca
(nadie te obligó)

Para los que te piden un libro y se lo quedan
pero si ya tienes muchos!)

Para los que te dicen que te enviarán un libro y nunca más se supo
(dije noviembre, pero ¿mencioné de qué año?)

Para los que se presentan en tu casa sin avisar... y se invitan a cenar
(donde comen cuatro, comen catorce)

Para los que te dicen que te quieren y por eso te hacen daño
(ya lo dice el refrán)

Para los que se preocupan por ti diciéndote la mala cara que haces
(si eres fea ¿qué culpa tengo yo?)

Para los que aseguran admirarte mientras te ignoran
(es que a tu lado me siento tan pequeño
que tengo que hacer como si no estuvieses)

Para los que se acuerdan de ti cuando necesitan que les escuchen
(pero si en el fondo te gusta)

Para los que siempre te dicen la verdad
(alguien tiene que decírtela)

Para los que nunca se acuerdan de tu cumpleaños
(¿es que era fiesta?)

Para todos ellos un fuerte abrazo.

¿Qué sería del mundo sin variedad?
Sería... como una frutería donde solo hubiesen tomates
(¡mmmm, qué ricos los tomates!)
Una sosería, vaya.