martes, 11 de septiembre de 2007

Mañana empiezan las clases

Será miércoles, lo sé, pero, además, empiezan las clases. Que si los libros sin forrar, que si me llevo esta libreta, que si dónde están los lápices nuevos. Que qué pocas ganas, qué vaya rollo...

Ellos están de los nervios y nosotros mirando al cielo y diciendo por lo bajini ¡por fin, por fin! vuelta a la normalidad, al aburrimiento contenido, al poco tiempo libre bien aprovechado.

Escuchas a los mayores que te dicen que la juventud de hoy en día no vale para nada, que no tienen ilusiones, que no están motivados, que no les gusta trabajar...

Tú suspiras y piensas ¿será verdad? ¿No era eso lo que decía mi abuela? (que en paz esté).

Y entonces descubro esto y me entra un calorcito por todo el cuerpo, es que no me aguanto la sonrisa. Abrid bien los oídos

Canon de Pachelbel




El verano de Las cuatro estaciones de Vivaldi



Y pienso: "si existen chicos como este, al que llaman Funtwo, todo es posible".





Se trata de Jeong-Hyun Lim un estudiante coreano. La versión que le ha hecho famoso fue compuesta por Jerry C., otro joven que toca en una banda.



¿Quién sabe? Quizá el vecino ese con el que te cruzas por la mañana cuando va camino del Instituto con cara de sueño y pocas ganas, al regresar por la tarde se mete en su habitación, enchufa su guitarra al amplificador y entonces se saca un pedacito de cielo de entre los dedos.