viernes, 31 de julio de 2009
miércoles, 15 de julio de 2009
En el espejo
Cada mañana cuando me levanto y miró al espejo que ocupa el frontal de mi lavabo busco en él a la persona que creo que soy y me sorprendo con esa que me mira descarada y con expresión de estar riéndose de mí.
Cuando era pequeña mi madre me decía que hacerse mayor era una putada porque, cuando no tienes pruebas delante de los ojos de lo contrario, tú sigues teniendo diez años a veces, catorce otras y diecinueve la mayoría.
Durante un tiempo huí de los espejos, los escaparates de las tiendas y las bandejas de los bares. Intentaba no encontrarme a traición y en un despiste, con la cara de esa que no soy yo.
Pero es inevitable, llega un momento que tienes que reconocer que ya no te ves distinta.
Has desaparecido.
En tu lugar está ella, que sonríe y te dice que hacerse mayor es una putada.
domingo, 28 de junio de 2009
El cine, ese gran lector...
En primer lugar, para todos aquellos que han pensado alguna vez leer la novela: no vayáis a ver la peli. Al menos no antes de leer el libro. El primero y el segundo.
La película me ha decepcionado enooooormemente. Elimina de la trama personajes que considero muy importantes, como la casi inexistencia de Erica Berger y la revista Millenium. Sí, la revista es uno de los personajes más importantes de la novela y en la película se la cargan de un plumazo.
He salido del cine con un regusto amargo, como siempre que veo una película basada en un libro. Bueno, casi siempre.
Los actores son lo único que quiero salvar, los dos protagonistas, tanto Mikael como Lisbeth están bien, no como yo los he imaginado, pero bien.
El director no se leyó el libro, se lo contaron mientras se tomaba unas cañas con unos amigos. De algo se enteró, que había una investigación y eso, pero de la esencia de Los hombres, res de res -que decimos aquí.
Pero si hay algo que no le perdono, algo que no puedo aguantar, es a los aguafiestas. Vale que el título es Millenium 1: Los hombres... y que la revista solo sale de refilón. Vale que hay que suprimir personajes porque la gente no tiene todo el día para pasarlo en el cine. Vale. Pero que el muy (piiii) se atreva a ir dando pistas sobre el segundo me parece de lo peor. Yo he leído los dos primeros, pero la persona que está leyendo el segundo y ha decidido creer en el séptimo arte y se ha pagado la entrada (que no es precisamente barata) para ver qué han hecho con el primer libro se ha encontrado con que le han desvelado cosas que no quería saber. Eso es imperdonable. Sobre todo en una novela negra.
Lo siento, pero si lo llego a saber no voy.
Leer, leer.
miércoles, 24 de junio de 2009
Querido Stieg Larsson
En primer lugar diré que me río de los prejuicios de aquellos que huyen del éxito como si temieran que se les pudiera notar la mucha envidia que les produce. En segundo me río de las opiniones de "los que saben escribir" y creen que el mejor libro es aquél que aún no se ha escrito (y que, por supuesto, escribirán ellos). Y en tercer lugar me río de todos aquellos que se creen "diferentes" por no hacer algo que los demás hacen (para eso no hace falta esforzarse, ni es necesario hacer de ello un estandarte). Para ser diferente solo hace falta ser uno mismo, que dijo aquél.
Y ahora dejo de reírme.
Para decidirme a leer la novela tuve dos llamadas de atención: la ilustración de la portada de Gino Rubert (soberbia, permítanme decirlo) y la trama que nos presenta la solapa. Vaya, lo que siempre me hace escoger un libro en lugar del que está colocado a su lado en el estante o la mesa. El que mucha gente hable de un libro no afecta nunca a mi decisión de leerlo. Sí, leí El Quijote y encima hasta me gustó, lo combinaba con novelas románticas de Jazmín y Tebeos de Zipi y Zape.
Los hombres que no amaban a las mujeres es una novela fresca y resuelta. Los personajes son sorprendentes y están muy bien definidos. Te engancha desde la primera página y Larsson te acompaña todo el tiempo susurrándote ideas en el oído. Yo soy de esas que tienen la mala costumbre, cuando leo novela negra, de tratar de descubrir al asesino y, aunque esté mal decirlo, tengo buen ojo. Larsson no me dejó. Fuera tópicos, fuera consabidos hechos resultones, fuera personajes antipáticos o demasiado simpáticos. Fuera el bueno, malo. Gracias.
Lisbeth Salander es adorable, una perturbada Pippi Calzaslargas que en lugar de medias a rayas y trenzas que desafiaban a la gravedad, lleva pircings y tatuajes. Tiene una moral muy personal a la que se ciñe siempre y en cualquier situación.
Mikael Blomkvist es un periodista preocupado por hacer bien su trabajo, adicto al café (cómo le entiendo) y a su jefa Erica Berger.
La confluencia de estos dos personajes tan distintos conforma, para mí, uno de los factores más atrayentes de la novela. A parte, claro está, de la magnífica trama que Larsson se inventó (¡cómo le envidio!).
Hacerse una idea de cómo era Larsson no es nada difícil, si indagas un poco en su biografía te das cuenta de que no se diferenciaba mucho de Mikael Blomkvist. Una auténtica faena que le diera un infarto. Una gran pérdida.
¿Qué puedo decir sin desvelar nada de las novelas? Tengo un problema y es un problema serio, no soporto que los autores de los libros que leo me traten de tonta. Me gusta que me obligue a pensar, que me crea lo suficientemente inteligente como para ir dejándome pistas sutiles, no zafias. Que me hable de tú, como si realmente me respetara.
Larsson es así, te cuenta una historia que se sale de lo normal, te presenta a sus personajes y los ves dormir y comer, casi puedes oler el aroma del café recién hecho. Te estremece y te angustia y después, cuando has terminado de leer recuerdas toda la trama como si hubieses visto una película en blanco y negro.
Esta trilogía sólo tiene un defecto.
Que no la he escrito yo.
Lo recomiendo.
domingo, 7 de junio de 2009
El "Anónimos" de Miguel Sanfeliu
Llevaba veinte minutos en la ropería y ya estaba cansada cuando recibí la llamada de mi acompañante. Quedamos a la altura de Aragó y nos dirigimos a la Librería Bertrand. Por la mañana la había buscado en el Street View porque no la conocía y me llevé una gran sorpresa. Resulta que la librería era una tienda de ropa, Musgo, para más detalles. Bueno, pensé, o el Street View no lo actualizan o Miguel va a ser muy original.
La Librería Bertrand existe, además es una magnífica librería en la que sería un gusto perderse una noche cuando hubiesen cerrado. Que me dejen tan sólo la cafetera conectada, con eso me apaño.
Reconocí a Miguel en cuanto le vi, y me parece que a él le ocurrió lo mismo. Lo primero que hice después de saludarle es irme a buscar su “Anónimos” y más después de comentarme, preocupado, que los libros no habían llegado y que tan solo habían unos poquitos que había traído el editor. Lo ojeé por encima y leí las cuatro primeras líneas. Miguel, sin duda.
Charlamos, se notaban sus nervios por un nuevo estreno. Llegó una mujer con un mechón muy sospechoso y nos acercamos la una a la otra, frunciendo el ceño y sonriendo, al mismo tiempo: ¿Rosa? ¿Antonia? Nos dimos un abrazo. Habíamos hablado por teléfono en alguna ocasión, ella me hizo una entrevista para Anika (gracias Anika, no lo he olvidado) e hizo una reseña en la revista Anika entre libros. Conocerla fue un placer. Hablamos de su próxima publicación y de la Comisaria Cornelia Weber-Tejedor. Después Miguel me presentó a Francisco Machuca que publica el blog “El tiempo ganado” y al que no conocía.
Nos sentamos, cada uno como su intención le dio a entender. Yo en la segunda fila, que la primera me da mucho respeto. Yo era la de “rizos castaños sobre el cuello de una blusa de cuadritos vichy azul marino y blanco”. Hola Lludia.
Con los nervios de Miguel y la sonrisa de Hilario J. Rodríguez, el editor, que me perdone, pero no recuerdo el nombre, inició la presentación.
Miguel habló de sus motivos para escribir y nos contó una anécdota personal con un tío suyo, muy interesante. Fue dejando los nervios, poco a poco y nos hizo disfrutar de escucharlo. A Hilario J. Rodríguez, no le conocía y me pareció un autor muy interesante.
Y ahora lo que me ha traído hasta aquí.
Anónimos es un librito con una presentación muy atractiva. Cada relato está ilustrado por el propio Miguel y los dibujos son muy interesantes. Consta de cuatro cuentos que, por supuesto, no os voy a explicar. La manera de narrar de Miguel, ya la conocía, es claro y brillante como el sonido de una guitarra acústica. En sus cuentos prima la sencillez y riqueza del lenguaje, puedes visualizar la escena como si estuviese sucediendo delante de tus ojos. Oyes el sonido de las bombas, sientes el miedo al abrir el sobre, el lento movimiento del rey al caer, o el dolor del golpe en el estómago. Todo con un realismo natural.
lunes, 18 de mayo de 2009
Certificado de existencia

Ah ¿quién me salvara de existir)
Fernando Pessoa
Dijo el fulano presuntuoso /
hoy en el consulado
obtuve el habitual
certificado de existencia
consta aquí que estoy vivo
de manera que basta de calumnias
este papel soberbio / irrefutable
atestigua que existo
si me enfrento al espejo
y mi rostro no está
aguantaré sereno
despejado
¿no llevo acaso en la cartera
mi recién adquirido
mi flamante
certificado de existencia?
vivir / después de todo
no es tan fundamental
lo importante es que alguien
debidamente autorizado
certifique que uno
probadamente existe
cuando abro el diario y leo
mi propia necrológica
me apena que no sepan
que estoy en condiciones
de mostrar dondequiera
y a quien sea
un vigente prolijo y minucioso
certificado de existencia
existo
luego pienso
¿cuántos zutanos andan por la calle
creyendo que están vivos
cuando en rigor carecen del genuino
irremplazable
soberano
certificado de existencia?
Mario Benedetti
miércoles, 11 de marzo de 2009
Santino
En el fondo, debo reconocer, lo ansiaba.
He ido tres veces al zoológico en mi vida, la primera para conocerlo yo, la segunda para que lo conociera mi hijo mayor y la última para que fuese mi pequeña la que lo visitara. Mi misión para con ellos era constatar lo injusto y antinatural de ese recinto para criaturas que no han hecho nada que justifique su encierro. No era necesario, ellos mismos comprendían enseguida lo antinatural de aquel lugar y nunca pidieron volver.
Me irrita y me indigna ver a los gorilas observando a los que los observan, con una mirada tristísima. Me subleva la minúscula piscina en la que viven los delfines y las orcas en lugar del mar que les es debido. Bueno, no es necesario que haga un recorrido por todo el reino animal allí prisionero, para denunciar lo que me provoca ese "lugar para niños".Esta aversión germinó, quizá, viendo la película "El Planeta de los Simios", basada en la novela homónima de Pierre Boulle. Hablo de la original, por supuesto, no ese bódrio que hicieron con la simia a lo Michael Jackson.
No lo sé, la mente es tan esponja que todo es posible.

Por eso cuando vi en televisión a Santino reí con ganas imaginando al inteligente chimpancé lanzando piedras a sus visitantes. Piedras que primero recolecta y guarda hasta la llegada de los mirones. De manera que este homínido se prepara para "atender" a sus visitas, incluso es capaz de conseguir esas piedras golpeando el hormigón de su celda en las partes que sabe débiles.
Una maravilla, vaya.
Me fascinan los homínidos, los gorilas, chimpancés y orangutanes y desprecio profundamente a quienes los cazan para utilizar sus manos, por ejemplo, de ceniceros.
Santino es el primero. Espero que no sea el único.
¡Bien por Santino!
PD: Alguien debería averiguar el nombre de sus padres. Si se llaman Cornellius y Zira, desconfíen...
domingo, 22 de febrero de 2009
¿Un café?
El café es un amigo. Me dice que escriba, me relaja, me estimula.Con leche sabe a niños antes del colegio, a compañeros de trabajo mirándote a los ojos para decirte que todo sigue igual en sus vidas, a libro y gafas en el sillón.
Cortado sabe a resopón en casa de los suegros, a pastas y todos hablando a la vez.
Con leche condensada, sabe a mami, a tardes de charla y recuerdos, a infancia, a viejas amigas.
Sólo, sabe a necesidad, a prisa, a debilidad manifiesta.
Capuchino sabe a terraza, a mirarlo todo con ilusión, cuéntame que tengo tiempo.
Helado sabe a consuelo, a largo y dulce consuelo.
Express, siempre Express
viernes, 20 de febrero de 2009
20 de febrero de 1965
El 20 de febrero de 1965 la sonda espacial Ranger 8 ("Guardabosque", en inglés) se estrelló en la Luna . Transmitiendo rápidamente una serie de fotografías a los controladores de tierra, su cámara grabó ésta a una altitud de unos 11 kilómetros, 5 segundos antes de impactar la superficie lunar. De dos kilómetros de ancho y con objetos visibles de 4 metros de tamaño, la imagen es de un área en el Mar de la Tranquilidad al norte del sitio de alunizaje de la Apolo 11 .
Las mujeres de más de 44 años es el colectivo que más destaca entre los que buscan su primer empleo.
Por suerte, ni conozco a nadie en Warwick ni estoy en el paro...
Portada de La Vanguardia
20 de febrero de 1965
jueves, 12 de febrero de 2009
200 años...

Supongo que si Darwin hubiese tenido el placer de sentarse a charlar con Julián, una de dos, o le habría estampado en la cabeza “El origen de las especies” o se hubieran tomado unos vinos a carcajada limpia.
Y es que eso de aceptar que estamos aquí, no se sabe para qué, no es fácil.
Frente a los que creemos en la teoría de la evolución están los creacionistas. El creacionismo en Teología supone que el alma personal de cada ser humano es resultado de un acto especial de creación por parte de Dios.
Pero es que ahora hay un creacionismo científico que postula contra la veracidad de la teoría de la evolución. Hablan del “darwinismo”, englobando en esa palabra todas las teorías científicas que han trabajado para demostrar el hecho evolutivo, y lo catalogan como una “teoría más”. Los creacionistas aseguran no estar necesariamente vinculados a ninguna religión, pero creen en un diseño inteligente. Y yo me pregunto ¿quién es ese diseñador?
En la afirmación de que el creacionismo no tiene nada que ver con la religión se esconde una contradicción obscena. Cito: “Esta teoría no habla estrictamente de un dios, sino de un ser superior con capacidad para concebir y configurar el mundo tal y como lo conocemos.” ¡Anda, mi madre! ¡Es verdad! No se refiere a un dios…"(ver aquí)
Charles Darwin nació el 12 de febrero de 1809 en Shrewsbury, Inglaterra.
"Es interesante contemplar un enmarañado ribazo cubierto por muchas plantas de varias clases, con aves que cantan en los matorrales, con diferentes insectos que revolotean y con gusanos que se arrastran entre la tierra húmeda, y reflexionar que estas formas, primorosamente construidas, tan diferentes entre sí, y que dependen mutuamente de modos tan complejos, han sido producidas por leyes que obran a nuestro alrededor."
viernes, 23 de enero de 2009
En la consulta
El médico asentía con la cabeza al escucharle, mientras revisaba los análisis y las radiografías que el paciente traía consigo.
-¿Es grave doctor? Sobre todo dígame si tiene solución.
-Pues verá, una vez hecho el diagnóstico y revisadas todas las pruebas, no hay duda. La enfermedad que le aqueja es mortal de necesidad.
El paciente palideció y se agarró con fuerza a los reposabrazos de la silla.
-Se llama Vida, es un mal que desgasta mucho y para el que solo hay una cura.

Morirse.
viernes, 9 de enero de 2009
Hay de todo, como en botica
Para los que te dicen que te enviarán un libro y nunca más se supo

domingo, 4 de enero de 2009
Cargando la mochila

jueves, 1 de enero de 2009
Feliz Año 2009
domingo, 28 de diciembre de 2008
Vacacionenando
He leído en los últimos días una novela estupenda, de esas que hacía tiempo tenía ganas de saborear. Últimamente no acierto mucho con las lecturas que escojo y me estoy llevando auténticas decepciones con algunos autores en los que confiaba. Sabéis que no es mi costumbre hablar de las novelas que no me gustan, así que no voy a decir nada sobre ellas, pero sí sobre esa otra que os comentaba.
Se trata de la obra de un escritor nóvel , uno de esos que escriben en blogs y se empapan de literatura durante las horas que el trabajo y la familia lo permite. Leyendo su blog ya sabía que había madera, pero no puedo negar que me ha sorprendido con una novela exquisita, vivida por unos personajes de carne y hueso, con los que empatizar no es ningún acto de fe, sino algo natural. No puedo hablar de ella ni de él, no tengo su permiso, así que punto en boca.
Por lo demás, voy a seguir leyendo, jugando a la wii con mi hija, escuchando la guitarra de mi hijo en compañía de...
martes, 23 de diciembre de 2008
martes, 16 de diciembre de 2008
Depresión
Ella es profesora, de catalán para más señas, pero es su sensibilidad para con los alumnos la que la supera. Se lo llevó a la cafetería. Al cabo de una hora la tristeza había pasado a sus ojos y apenas podía explicarnos sin que las lágrimas la vencieran. Tiene una depresión, nos dijo, habla como un adulto de lo que le ocurre, es estremecedor. Dice que no tiene motivos, que tiene todo lo que un chaval puede desear: unos padres que le quieren, una familia, buen expediente... Sin embargo, está profundamente triste, sufre de ansiedad y cree que algo malo le va a ocurrir. A veces tiene que pedir que le dejen salir de clase porque le invade una profunda angustia y no puede contenerse. Es un muchacho sobresaliente para el que estudiar era fácil y le daba unos resultados excelentes.
Este domigo, 14 de diciembre, la Marató de TV3 se dedicó a las enfermedades mentales, entre ellas la depresión. No pude dejar de pensar en él. El lunes, Marga me dijo lo mismo.

Así ve la vida un enfermo de depresión.
Recaudación de La Marató 2008: 5.837.095 euros
15 horas de programa
934 líneas de atención telefónica
2700 voluntarios
martes, 18 de noviembre de 2008
Quien quiera escribir que se ponga en camino
Su madre no pasó de la segunda página y él cree que a nadie le interesará leer "eso". Y, sin saberlo, se están perdiendo de leer unos párrafos gloriosos que forman parte de su propia historia y que, si dejaran a un lado los estúpidos prejuicios, podrían resultarles mucho más interesantes que cualquier cosa que quisiera decirles Ruiz Zafón, Pérez Reverte o el mismísimo Cervantes desde sus lejanos reinos.
Sí Mafalda, no me mires así.
sábado, 8 de noviembre de 2008
En busca de la infelicidad
Pertenece a un tipo de persona muy peculiar y extraña. Mujeres y hombres que forman parte de un entorno "normal", cotidiano, quiero decir, tienen familia y amigos a su alrededor, su proyecto de vida es el típico de la sociedad a la que pertenecen, o sea: casarse y tener hijos, una profesión en la que "crecer". Sin entrar en detalles personales e íntimos, lo más determinante de estas personas a las que me refiero es su interés visceral y permanente por ser infelices. No importa lo que ocurra a su alrededor, ni importa tampoco quiénes sean sus interlocutores. Tampoco importa lo mucho que te preocupes por ayudarles, ni lo que sufras por ellos. No importa, porque son inmunes a los demás, viven dentro de su propio yo, pendientes permanentemente de sí mismos. Son el yo, mí, me, conmigo. Buscando respuestas trascendentales para preguntas que se resuelven con un simple acto de fe. La fe de creer que uno mismo es capaz de tomar la decisiones correctas que le llevaran, si no a la felicidad, sí al bienestar y la paz interior. Estas personas, no sólo no quieren ser felices, tampoco soportan la felicidad en aquellos a quienes ven sus ojos. Todos sus recuerdos son amargos, todas sus experiencias están dirigidas por un ser cruel y dañino que ha buscado durante años hacerles daño de mil y un modo distintos. Todo el mundo a su alrededor es egoísta y desagradecido, ¡con todo lo que yo he hecho por ellos! Y, sobre todo, nadie comprende su sufrimiento.
Hace años alguien me dijo que en el mundo hay dos tipos de personas, las que te dan energía, que estando a tu lado te producen un efecto vitalizante, ganas de vivir, de hacer cosas. Y las que te la quitan, se la quedan ellos, te dejan cansado, sin ganas de nada, tu entorno se vuelve gris y de pronto el mero hecho de existir se convierte en un sin sentido. El problema de estas personas es que son hijas, hermanos, amigas, esposos y madres, y los que comparten espacio vital con ellas son atraídos a una espiral destructiva con un poder de atracción para el que no han inventado aún un nombre.
Buscar la propia infelicidad es una ardua tarea que consume demasiada energía, hacer siempre aquellas cosas que sólo te provocarán sufrimiento. Querer a quien no te quiere, despreciar a quien te quiere, menospreciar a quien le importas, quejarte, quejarte, quejarte...
Puedes irte, alejarte de esas personas, pero cuando vuelves a encontrarte con ellas te invade la misma sensación y el mismo sentimiento de angustia vital que antes te producían. Te consumen el alma, absorben tus ganas de vivir.
Y vuelve aquella tristeza.

FACTORES SIGNIFICATIVOS
E= Emoción al comienzo y final del proyecto.
M= Mantenimiento y atención al detalle.
B= Disfrute de la búsqueda y la expectativa.
P= Relaciones Personales.
FACTORES REDUCTORES DEL NIVEL DE FELICIDAD (R)
Ausencia de Desaprendizaje.
Recurso a la memoria Grupal.
Interferencia con los procesos automatizados.
Predominio del miedo.
Desgaste y envejecimiento.
Ejercicio Abyecto del Poder Político.
jueves, 23 de octubre de 2008
Camina
Acabo de salir de otro maldito cólico nefrítico, durante unos días he estado en casa intentado expulsar lo que quiera que sea que hace tanto daño. Le susurraba: camina, camina, pero definitivamente las piedras de riñón son sordas. Hoy he vuelto al trabajo y ha sido como si no me hubiese ido, excepto por la Ascen que realmente parecía alegrarse de verme, Francesc que disfruta metiéndose conmigo o Ismael que me ha dicho que soy la alegría de la huerta. Jaume ha tocado madera y Marga me ha dado una muy buena noticia del pequeño Nil.
Estoy con mi novela (somos inseparables, la llevo siempre en la cabeza, como el pelo), Emma ha visto la tabla del siglo X y, finalmente, ha conseguido identificarla. Pobre Emma, ha tapado todos los espejos para no verla, a ella… Camina directa a su Eterno Retorno y creo que empieza a darse cuenta.
Acabé El molino del Floss, prometo dedicarle una entrada. George Elliot (seudónimo) no me ha llegado como Austen o Brönte, pero me ha gustado. Es siglo XIX, cómo no.
Palabra: camina


