miércoles, 18 de mayo de 2011

...y sin embargo, se mueve

MANIFIESTO "DEMOCRACIA REAL YA"

Somos personas normales y corrientes. Somos como tú: gente que se levanta por las mañanas para estudiar, para trabajar o para buscar trabajo, gente que tiene familia y amigos. Gente que trabaja duro todos los días para vivir y dar un futuro mejor a los que nos rodean.

Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos… Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie.

Esta situación nos hace daño a todos diariamente. Pero si todos nos unimos, podemos cambiarla. Es hora de ponerse en movimiento, hora de construir entre todos una sociedad mejor. Por ello sostenemos firmemente lo siguiente:

•Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.

•Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.

• El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estas prioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad.

• La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser del pueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Sus funciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, no la de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes poderes económicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por las inamovibles siglas del PPSOE.

• El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cual conduce a la violencia, que rechazamos. El obsoleto y antinatural modelo económico vigente bloquea la maquinaria social en una espiral que se consume a sí misma enriqueciendo a unos pocos y sumiendo en la pobreza y la escasez al resto. Hasta el colapso.

• La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y el bienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo y consumidores infelices.

• Los ciudadanos formamos parte del engranaje de una máquina destinada a enriquecer a una minoría que no sabe ni de nuestras necesidades. Somos anónimos, pero sin nosotros nada de esto existiría, pues nosotros movemos el mundo.

• Si como sociedad aprendemos a no fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica que nunca redunda en beneficio de la mayoría, podremos eliminar los abusos y carencias que todos sufrimos.

• Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro.

Por todo lo anterior, estoy indignado.

Creo que puedo cambiarlo.

Creo que puedo ayudar.

Sé que unidos podemos.

Sal con nosotros. Es tu derecho.

domingo, 1 de mayo de 2011

Una semana intensa



Esta semana me ha traído muchas experiencias. Agradables casi todas (una no tanto), aunque todas enriquecedoras.


El jueves conocí la emisora de Radio de Sant Andreu de la Barca, un lugar familiar y confortable, o al menos así me hizo sentir Jordi Milian, como buen anfitrión.


El viernes fue la presentación de mi novela La Tumba compartida.


He de reconocer que estaba como un flan, porque lo mío es escribir, una tarea íntima y solitaria. Lo de hablar en público, mostrarme a los demás, hablar de mis cosas, eso no se me da tan bien. A pesar de mis miedos y dudas, lo pasé muy bien.


El periodista Aureli Vázquez me sacó los colores y el escritor Javier de Pilar no ayudó a que me bajara el sofoco, pero poco a poco recuperé la tranquilidad y pudimos hablar tranquilamente de Maite, Víctor, Adrián y Mauricio, del amuleto escarabeo y de Nefertiti. Llevaba un escrito por si me quedaba en blanco, pero no hizo falta, las preguntas de mis acompañantes hicieron de la presentación una charla amena y distendida en la que también pudieron participar los asistentes. La trama, los personajes y las técnicas de la autora a la hora de escribir (o sea, ¿cómo te lo montas para trabajar, tener una familia y escribir????), además de las circunstancias de los premios Imprimátur, nos dio para una tarde de lo más entretenida.


Eché de menos a algunos amigos que me hubiera gustado tener conmigo aquella tarde, pero también me reencontré con otros a los que hacía tiempo que no veía.



El sábado por la mañana estuve en la televisión de L'Hospitalet y, aunque la experiencia fue muy aleccionadora y no tuve nada de nervios, no puedo decir que me gustase. Al parecer la televisión me produce el mismo efecto desde fuera y desde dentro. Todo es muy artificial y frío.



Después acudí a la recepción de los autores y autoras de L'Hospitalet, en un acto que organizaba el Ayuntamiento de la ciudad para presentar la publicación "Ciutat plural, llibres singulars. Autors i autores de L'Hospitalet 2009-2010" i la web "L'Hospitalet escriu", que recoge la producción literaria de la ciudad y está producida por Bibliotecas de L'Hospitalet.






Para acabar el día y, podríamos decir, poner el colofón a una semana intensa, mi hijo Guillermo y su grupo That's All (sí, el nombre es por eso que estás pensando), daban su primer concierto y he de decir que disfruté mucho porque me gusta la música que les gusta. Pero, sobre todo, como la madre que soy, procurando muy mucho que las babas no me manchasen la camisa.




miércoles, 27 de abril de 2011

Presentación de La Tumba compartida

Puedo imaginar a Jane Austen leyendo fragmentos de sus novelas, sin terminar, a una familia entregada, a veces, resignada, otras, pero disfrutando de aquellos retazos de historia, al calor de la chimenea, en las largas tardes de invierno.
También imagino a Charlotte Brönte, con sus hermanos, Emily, Anne y Branwell, leyéndose sus relatos por turnos: ahora me toca a mí. No, ahora iba el mío.

Ahora las cosas se hacen de otra manera, los escritores hacen presentaciones, invitan a sus amigos, a la familia y después, a todo el que quiera apuntarse. Por aquello de que "cuántos más seremos, más reiremos". ¿Os habéis dado cuenta de cómo ligo temas?


Esta tarde he estado en Radio Sant Andreu de la Barca, con Jordi Milian, que me ha hecho sentir como en casa y al que le agradezco desde aquí la deferencia que ha tenido conmigo.



Aprovecho para deciros que el viernes presento mi novela, por si os apetece pasaros.



Mientras tanto, por si os apetece saber cómo suena Antonia Romero...

miércoles, 13 de abril de 2011

La abadía de Northanger


Cuando Jane Austen escribió esta novela tenía unos veintitrés años, sin embargo, se publicó de manera póstuma en 1818.


En un principio se tituló Susan, que era el nombre de la protagonista, pero después Jane decidió cambiárselo por el de Catherine y la novela se tituló La Abadía de Northanger.


Algunos piensan que es muy evidente que se trata de la primera novela de Austen, que no está tan bien escrita como las siguientes. Sin embargo, es una de mis favoritas.


Es en esta obra, quizá, en la que la ironía que la caracterizaba (y con la que me siento íntimamente ligada) resulta más evidente y mordaz, hasta llegar, en algunas ocasiones, al sarcasmo. Se da el gusto de hacer una crítica de las novelas góticas que eran muy populares en esa época, llevando a la protagonista a situaciones absurdas y rocambolescas derivadas de su afición a leer estas novelas.


Tampoco se escapan a su critica los libros que enseñaban cómo debía uno comportarse y que acompañaban a los jóvenes del 1700 durante su aprendizaje.


Catherine Morland, la protagonista, es una recreación de la heroína de una de esas novelas góticas a las que hace referencia Austen en la novela. Hay una interacción entre su personaje y ella misma en la que lo que para el personaje es terrible a la autora parece divertirle. La inocencia de Catherine, imbuida por las historias que ha leído, la hace arrastrar sus fantasías hasta la realidad.


El personaje masculino de esta historia, Henry Tilney, no puede evitar una actitud algo "condescendiente" con aquella joven inocente que, siendo una ávida lectora de novelas, tiene escasa experiencia sobre aquello que lee. El joven Tilney es el personaje más perspicaz de la obra, ha leído cientos de libros, pero también conoce a muchas personas y es capaz de comprender la realidad humana mucho mejor que la mayoría de los que le rodean.


Como en todas las novelas Austen, nos encontraremos con los personajes habituales, jactanciosos, interesados, insensibles, costumbristas y tradicionales, clasistas... En fin una amalgama de personajes a cual más interesante y, si me lo permitís en este caso, más divertido.


La Abadía de Northanger es para Catherine el ideal gótico. En el viaje de ida, Henry se divierte a su costa diciéndole lo que está seguro que ella espera oír. Al llegar allí, en una noche tormentosa, se ve a sí misma como la heroína de una novela y todo lo que ve a su alrededor toma el cariz de una realidad paralela (como le ocurriera al Hidalgo Don Quijote, allá en La Mancha). Para la joven protagonista, la abadía es un lugar misterioso en el que tienen que haber ocurrido cosas terribles...


La vida se encargará de enseñarle a Catherine que la realidad no está basada en una novela gótica.


Os la recomiendo encarecidamente.

jueves, 7 de abril de 2011

Marianela o la tristeza


Marianela de Benito Pérez Galdós es una de mis novelas preferidas.

También es una de mis relecturas habituales y como la dejé fuera de ese post le voy a dedicar uno completico.

¿Qué se ha dicho de esta obra?

"Marianela" es una novela moral que muestra la grandeza de espíritu del género humano, no obstante pocas logran realizar el profundo escrutinio que realiza Galdós en el corazón de sus personajes.

Cierto. La primera vez que leí esta obra el personaje de la niña, inocente y entregada a Pablo como un perro lazarillo, sostuvo mi corazón en sus manos desde el momento en que aparece en escena. Después, según avanza la trama, fui yo la que entré dentro del libro y pude sentir cada una de las silenciosas yagas que se abrían en el pecho de la muchacha.

Argumento:
Marianela, joven huérfana y de pobres atributos físicos, sirve de lazarillo de Pablo, joven ciego y de cómoda posición social, de quien se enamora. Pablo, que sólo conocía el mundo a través de las descripciones que de él hacía Nela y de las abundantes lecturas que le hacía su padre y que Pablo recibía con avidez, jura a Nela que sus sentimientos hacia ella eran los mismos. Bajo la promesa de una vida juntos, Nela se entrega a la construcción de las más cándidas fantasías de vivir a su lado...

He de decir que lloré con auténtica angustia al acabarla y la leí de un tirón de principio a fin. Me sorprendió la calidez de Pérez Galdós, la suavidad con que construyó sus personajes y cómo les dio la sensibilidad necesaria para convertirse en humanos. Todos ellos. La he releído muchas veces y siempre consigue hacerme sentir el mismo dulce cariño por la muchacha que tiene el corazón en carne viva, a la intemperie, para que quien quiera pueda asárselo a la parrilla.

jueves, 31 de marzo de 2011

Mujeres de Roma


Ahora que estamos llegando al final de la primera parte, quiero hacer una pequeña aportación a la novela de Isabel Barceló: Fundación de Roma.


Conocí el blog Mujeres de Roma cuando Isabel comenzaba su Dido, Reina de Cartago y he de decir que me subyugó la historia de aquella mujer, que Isabel nos narraba a golpe de entrada en su blog.


Me acostumbré a leer aquella historia magnífica con fecha en el calendario y me gustó la experiencia. El día que la novela se terminó, tuve que acostumbrarme a no tener una cita en la que nos reuníamos, en la intimidad de nuestras casas, un montón de seguidores de Dido.


Después llegó la publicación en papel de la novela que tanto nos había gustado y el periplo de Isabel presentando a su criatura por doquier. Hasta que un día de principios de febrero, de este 2011, Isabel me dio una alegría al anunciarme que comenzaba una nueva historia de Roma y de nuevo sus personajes se han convertido en parte de mi cotidianidad.


Como curiosidad divertida decir que Isabel nos ofrece a sus lectores la posibilidad de encarnar un personaje de la historia. En Dido, me tocó ser Neptuno y me encantó. En esta ocasión... mejor descubridlo por vosotros mismos.


Por otro lado, aprovecho esta entrada para agradecer a Carmen que me haya otorgado el premio Tu blog me inspira, me ha hecho muchísima ilusión.

¡Tú si que me inspiras a mí!


Y ahí va mi lista:




Las palabras son mis ojos, de Graciela Barrera


La vida con subtítulos, de Verónica Suckaczer


Tornavientos, de Charles de Batz


El espejo de los sueños, de Emilio Calvo de Mora


Me he impuesto un tope de cinco porque si no pondría mi lista de enlaces y no es plan.


En fin, ya sabéis ¡nos vemos en Roma!

sábado, 26 de marzo de 2011

¿Qué libros has releído?

El otro día hablaba con un amigo de esto de la literatura. Me hizo una pregunta de esas típicas que a todos nos han hecho alguna vez y que solemos responder sin pensar demasiado: ¿Qué libro te llevarías a una isla desierta? Le dije que me dejase pensar la respuesta y que se la daría, a través del blog, cuando lo hubiese meditado.

Tengo que decir que me resulta imposible elegir uno. Y he variado un poco la pregunta para poder responderla. En realidad he pensado en tres libros, los tres libros que he releído más en mi vida. Supongo que eso los hace especiales y, de algún modo, pasaron una selección previa dentro de mi cabeza.


El primero de esos libros es La hora 25, de C.Virgil Gheorghiu. Este libro me lo dejó el padre de una amiga cuando yo tenía dieciséis años. Lo leí tres veces seguidas, o sea, acabarlo y volverlo a empezar. Me impactó la manera en que el autor se comunicaba conmigo, como si estuviese delante de mí hablándome. Después, lo he vuelto a leer unas cuantas veces (no llevo la cuenta), dejó una impronta en mi cerebro que pasó a formar parte de lo que soy y, de vez en cuando, necesito releerlo para asegurarme de no olvidar.


El segundo es Orgullo y Prejuicio, de Jane Austen. La familia Bennet me supera, lo reconozco, cada uno de sus personajes despierta en mí un sentimiento que me hace sentir que formo parte de la trama. La manera de contar de Austen, la vida de la época... He releído esta novela en muchas ocasiones y volveré a hacerlo muy pronto gracias al reto de Carmen, pero siempre disfruto como si fuese la primera vez y encuentro mucho placer en ello.


Y el último, y no por ello el menos importante, mi queridísima Jane Eyre, de Charlotte Brontë. ¿Qué puedo decir que no haya dicho ya? El personaje de Charlotte es el personaje que me hubisese gustado crear. Me subyuga, me emociona, me enternece. La forma de escribir de Charlotte, haciendo salir luz de la oscuridad, llevándonos por caminos tenebrosos hacia lo más profundo de la naturaleza humana. Con personajes, siempre perseguidos por el infortunio, que se hacen fuertes en el dolor, sin albergar rencor. Hombres torturados con almas sensibles, mujeres invisibles con fuerte personalidad y una, casi infinita, resistencia.

En fin, nunca me cansaré de releer estas novelas, estoy segura. Y me encantaría saber si os pasa algo parecido.

Por último y para acabar, recomiendo una versión de Jane Eyre, para mí la mejor que se ha hecho. Es una versión de la BBC y, como siempre, mejor en inglés, aunque sea con subtítulos.



domingo, 20 de marzo de 2011

Los juegos del hambre, de Suzanne Collins:

¿Os imagináis como será la septuagésimo cuarta edición de "Gran hermano"?
¿Creéis que seremos capaces de poner algún límite?

Los Juegos del Hambre
Saga "Distritos"
Autora: Suzanne Collins



Primera parte:
LOS TRIBUTOS
"Me lo prendo en la camisa y, con la tela verde oscuro de fondo, casi puedo imaginarme al sinsajo volando entre los árboles. "

Sinopsis:

Un pasado de guerras ha dejado los 12 distritos que dividen Panem bajo el poder tiránico del “Capitolio”. Sin libertad y en la pobreza, nadie puede salir de los límites de su distrito. Una chica de 16 años, Katniss Everdeen, osa desafiar las normas para conseguir comida y poder mantener a su familia. Como ejemplo de su autoritarismo y prepotencia el "Capitolio" obliga a cada distrito a enviar a un chico y una chica a un evento televisivo anual llamado Los Juegos del Hambre.
Los participantes deberán subsistir en un medio hostil y, para ello, tendrán que luchar a muerte para cumplir con la regla número uno de los juegos: Solo puede quedar uno.

Es la hora. Ya no hay vuelta atrás. Los juegos van a comenzar. Los tributos deben salir a la Arena y luchar por sobrevivir.
Ganar significa Fama y riqueza, perder significa la muerte...
¡Que empiecen los Septuagésimo Cuartos Juegos del Hambre!

viernes, 11 de marzo de 2011

Juicio y Sentimiento


Tras la muerte de Henry Dashwood, su casa y fortuna pasaran a manos de su único hijo varón, John. Por este motivo, y en su lecho de muerte, el señor Dashwood exige a su hijo la firme promesa de que cuidará de sus tres hermanas, fruto de segundas núpcias, y la madre de éstas.

John Dashwood, se nos presenta como un hombre débil de carácter y extremadamente manipulable, hecho que aprovechará su egoísta mujer, Fanny Ferrars, para hacerle desistir del cumplimiento de dicha promesa.

El matrimonio Dashwood y su hijo se trasladan a la casa paterna haciendo todos los esfuerzos posibles porque Elinor, Marianne, Margaret y su madre, se sientan como intrusas en la que, hasta esos momentos, había sido su casa.

En esa situación, reciben la muy grata visita de Edward Ferrars, hermano de Fanny, un joven encantador, leal e íntegro, que se ganará el respeto y admiración de toda la familia, especialmente el de Elinor.

Y hasta aquí quiero contar, no voy a destripar la trama porque Austen no se lo merece.

Personajes principales:

Señora de Henry Dashwood: segunda esposa y madre de Elinor, Marianne y Margaret. Siente una mayor afinidad por su hija mediana, Marianne. Es poco práctica, romántica e irresponsable. La típica madre que se comporta como una hija. Se siente débil frente a la seguridad y autocontrol de su primogénita.

Elinor Dashwood: La mayor de las tres hermanas, es racional, inteligente y responsable. A menudo tiene que tomar el papel de madre y vigilar el comportamiento de su hermana mediana y la ligereza con que su madre utiliza el dinero. No es tan romántica, pero sí más consciente de lo que supone amar. Es sensible, pero no solo para consigo misma, sino también para los demás. Prefiere sufrir en silencio, soportando que la tachen de insensible.

Marianne Dashwood: La mediana de las hermanas. Es emocional, romántica y sensible. Muy honesta en sus sentimientos, pero incapaz de controlar su medida. Excesivamente superficial, ama las apariencias, no lo que verdaderamente es. Como adolescente, está convencida de que nadie la entiende y, por supuesto, que tiene siempre razón. No quiere escuchar a su hermana mayor, porque la considera fría y calculadora.

John Dashwood: Primogénito de Henry Dashwood, fruto de su primer matrimonio. Dominado completamente por su perversa e insensible esposa Fanny, se deja manipular por ella, porque le conviene. No pierde la oportunidad, siempre que puede, de quejarse frente a sus hermanas de los muchos problemas que le acarrean sus enormes gastos. Es el típico "lechuguino".

Edward Ferrars: Hermano de Fanny. Su atractivo está en su personalidad, culta e interesante, su sensibilidad para con los demás y su firme honorabilidad. Para mi gusto carece un poco de la pasión que se detecta en otros protagonistas de Jane Austen. No me refiero a pasión romántica, sino apasionamiento por los propios ideales y por la vida.

Coronel Brandon: Es un hombre de treinta y cinco años, atractivo y distinguido. La tragedia que le acompaña desde su juventud, pone un tinte amargo en su limpia mirada. Aparentemente apático, guarda en su interior una llama que da calor a todo aquél que se acerca lo suficiente. Es mi personaje favorito en esta historia, su contención, su mirada siempre pendiente del ser amado, al que respeta por encima de todo, incluso de los propios sentimientos.

Willoughby: Atractivo, joven y elegante. Amante de la buena literatura, claro ejemplo del ideal romántico de la época, un galán de novela en toda regla. Austen hace con él lo que suele en este tipo de personajes, no los envuelve en un halo de maldad absoluta, les deja su pequeño corazoncito. La belleza y vida fácil les ha convertido en lo que son, en el fondo parece compadecerse de ellos.
Como siempre, Jane Austen, aprovecha una trama romántica, para mostrarnos cómo era la vida de su época. La hipocresía de una sociedad más preocupada por las costumbres y las apariencias que por los valores auténticos. La debilidad de la mujer frente a unas tradiciones que la obligaban a conseguir un buen matrimonio si quería sobrevivir. Las promesas de los hombres de las que dependía absolutamente su bienestar. Las mujeres Austen son siempre un paradigma de fortaleza frente a una sociedad que les era hostil. Yo tengo la teoría de que todas las mujeres Austen son en realidad la misma y son el entorno y sus circunstancias las que las diferencian.

lunes, 14 de febrero de 2011

Alex de la Iglesia...

...o ¿por qué será que los interesados son siempre los últimos en enterarse?



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"Lo que necesitamos es un debate abierto, racional, sereno y sin prejuicios. Internet está aquí para quedarse, afortunadamente, pues es la mejor esperanza que tenemos de un mundo sin censuras, controles ni fronteras, donde cada ser humano tenga acceso a toda la cultura sin límites ni restricciones y decida libremente en cada momento qué hacer y cómo hacerlo y en qué lengua hacerlo y por qué ideas interesarse y con quién hablar y comerciar y ligar. "

Jesús Mosterín, profesor de Investigación en el CSIC



sábado, 29 de enero de 2011

¡Premio! ¿A mí?

Carmen, que es una lectora insaciable y escribe tanto en su blog que me tiene acomplejada perdida, tuvo la agradable idea de concederme un premio. He visitado algunos de los blogs a los que han concecido este galardón y me he encontrado con auténticas maravillas.

Carmen, me siento honrada de que me lo hayas concedido, sobre todo viniendo de ti.

Ahora me toca pasar el testigo a otros bloggeros.


little Emily por
reading at the moonlight

Isabel Barceló por


Magda Díaz por
Apostillas literarias

Luciana por
Buscando a Mr Darcy

Margarita Cabezas por
Pintando la vida


Ahí queda eso y yo voy a seguir recuperándome que estoy malita. Sírvame de excusa para justificar mis ausencias.

martes, 11 de enero de 2011

Abril en París, de Michael Wallner

París 1943. Michel Roth, un modélico soldado alemán, es destinado a las oficinas de la Gestapo en París, durante la ocupación. Roth no se cuestiona su papel, es el intérprete que traduce las palabras de los detenidos cuando son interrogados, presenciando por ello desagradables torturas.

Tras el trabajo, y en lugar de ir a los lugares de alterne que frecuentan sus compañeros, él decide vestirse de civil y mezclarse con la sociedad ocupada parisina, adoptando la personalidad ficticia de "Antoine". Cada vez más cómodo con este alter ego, conoce en una librería a una muchacha...

Michael Wallner es actor y guionista. Nació en Austria en 1958 y vive en Berlín. La base narrativa de la novela "Abril en París" me atrajo desde el principio. La idea de una relación romántica entre un soldado alemán y una joven francesa miembro de la resistencia resultaba de lo más interesante. Wallner tenía la mitad del trabajo hecho, la época, los personajes, solo le faltaba hilvanar la historia.

No hago nunca reseña de libros que no me hayan gustado, pero es que este tiene algo diferente a los demás. Me sigue pareciendo que la historia promete y no me ha dejado un gusto del todo amargo. La relación de amor entre Chantal y Antoine resulta muy poco convincente. El personaje de Roth, contradictorio e inestable, sin ideales, incapaz de tomar partido a pesar de ver lo que se hace con los detenidos, se transforma de repente en un superhéroe capaz de soportar lo indecible, las torturas más retorcidas, el más absoluto abandono con la única esperanza de volver a verla. A ella, a Chantal, un personaje prácticamente invisible durante toda la trama, sin contenido, sin chicha, que diría aquél.

Me da la impresión de que Wallner se olvidó de que había un personaje femenino en la historia .

Quizá me atrajo esta novela porque su sinopsis me hizo rememorar "Suite francesa", de Irène Némirovsky, una novela inacabada de la que ya hablé en su día y que me robó el corazón.

miércoles, 5 de enero de 2011

Queridos Reyes Magos...

Hace ya tiempo que nos conocemos y ya sé que esto no va de pedir y pedir sin poner nada en la balanza. De la crisis, no voy a deciros nada porque debéis tener las orejas rojas de tanto tapároslas. Mi carta y mis deseos van compartidos, tienen un poco de deseo y un mucho de esfuerzo.

Ya sé que en los colegios dicen que se debe pedir solo una cosa, hasta ahí ha llegado lo políticamente correcto. Yo les decía a mis niños que pidieran la Luna y que la carta podía ser tan gorda como permitiese el sobre. Ahí está la magia, en que un niño pida lo que quiera sabiendo que no todo lo que pide le va a ser concedido. Los Magos son reyes y ellos deciden, majo.

Empiezo que se hace tarde.

1.- Salud. Sobre todo a la hora de respirar que, mira, es una costumbre que he adquirido con los años y no me apetece dejar de ejercitarla. Hay que ver lo molesto que es estar con el agua al cuello.

2.- Necesito una recarga de voluntad. La que tenía se ha ido gastando y ya me va quedando poquita. Parece que no, pero que poca cosa somos sin voluntad.

3.- Más capacidad de sorprenderme. Esto es más que nada por divertirme, que en la vida si todo te lo esperas es muy aburrida.

4.- Un discurso espontáneo y sin miramientos (en algunos momentos). En palabras de mi madre sería llamar a las cosas por su nombre, aunque su nombre sea el del cerdo, vaya.

Y,

5.- Divertirme escribiendo. Quitar de mi cabeza todo lo que nada tenga que ver con la historia que quiera contar y yo. Al final es lo único que de verdad importa.

Espero que cuando recibáis la presente estéis bien de salud, que vuestro viaje haya sido placentero y el regreso no os canse demasiado.

Aquí os esperaremos el año próximo, aunque no sea el último, con las mismas ganas de ilusionarnos.

Me despido con muchísimo cariño (a pesar de lo de la bici).

domingo, 2 de enero de 2011

... una amiga

-Riiiiiing, riiiiing, riiiiing...
-¡¿Es que nadie va a coger el teléfono?!
-Riiiiiing, riiiiing, riiiiing...
-Está claro que nadie va a cogerlo. ¿Diga?
-Hola, ¿estabas en el ala norte de tu palacio?
-Es que en esta casa nos pegamos por no coger el teléfono.
-Ya veo, ya. Bueno ¿qué tal se te presenta el nuevo año?
-Bueno, dos días antes de coger las vacaciones me puse enferma con unas anginas de caballo.
-No cambiarás nunca.
-Después se me complicó con el asma y ahora me duele el pecho y tengo fiebre. No, no cambiaré nunca.
-Hay que reconocer que tienes una manera muy rara de disfrutar de las vacaciones.
-Lo peor es que no tengo ganas de hacer nada.
-¿Ni de escribir?
-¿Escribir? ¿Y eso que es lo que es?
-Leerás al menos, leer siempre ha sido para ti como respirar...
-Ya, ya, ya.
-Chica, pues si que estás mala. ¿Has comido muchos turrones, al menos?
-Lo justito y ¿sabes qué he descubierto? Que comer adelgaza. Me paso el año tratando de quitarme los cuatro kilos que me sobran y no hay manera. Me olvido del tema y empiezo a adelgazar.
-Eso es el estrés de estar en casa, la familia, ya se sabe.
-Será eso.
-Como no habíamos hablado antes de las vacaciones no sé cómo quedaron las cosas en el trabajo.
-Bien.
-Huuuy, qué mal suena eso.
-Bueno, los últimos días fueron tranquilos, con eso ya me conformo.
-Deduzco que seguiréis con el mismo horario. Eso te pondrá difícil escribir.
-Es lo que hay. Si pudiese vivir sin dormir.
-Mira tú.
-Te voy a dejar que creo que me está subiendo la fiebre y tengo un batería en casa que voy a hacer callar ipso facto.
-Ya hablaremos, guapa.
-Un beso.

jueves, 30 de diciembre de 2010

¡¡¡Feliz Año 2011!!! (mírala, qué original ella...)

Os deseo a todos una muy feliz entrada en el nuevo año.

En cuanto al resto de los 365 días de este 2011 que se empeñan en presentarnos como funesto, espero que los tengáis de todos los colores del arcoiris. Que viváis emociones, consigáis logros personales, tengáis dulces momentos, os relajéis, os enganchéis, disfrutéis, riáis...


En fin, que viváis la vida intensamente, que es la única manera de poder hacer todo esto y más.

Mucha felicidad para todos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Premio literatura entretenida

Carmen (gracias por pensar en mí), me ha pasado el testigo de este premio, basado en un meme, en el que se busca encontrar los cinco libros más entretenidos, según el criterio de lectores blogueros.

El problema que me surgió para poder realizar la selección fue el motivo escogido: que sean entretenidos. No sé vosotros, pero si un libro no me resulta entretenido, no tengo ningún problema en cerrarlo y ponerlo en el montón de “libros para regalar” (que para gustos, los colores). Así que cualquier libro que forme parte de mi biblioteca particular ha de

entretener.
1. tr. Distraer a alguien impidiéndole hacer algo. U. t. c. prnl.
2. tr. Hacer menos molesto y más llevadero algo.
3. tr. Divertir, recrear el ánimo de alguien.

Sí, hay mucho donde elegir –pensé–, pero quizá en el problema radica la solución. Escojamos lo que escojamos: acertamos.

Ahí va mi lista, una de las mil.

Jane Eyre, Charlotte Brontë.
Pasé ante el espejo otra vez. Involuntariamente mis ojos fascinados dirigieron una mirada al cristal. Todo parecía en el espejo más frío y más sombrío de lo que era en realidad, y la extraña figurita que, en el rostro lívido y los ojos brillantes de miedo, aparecía en el cristal se me figuraba un espíritu, uno de aquellos seres, entre hadas y duendes, que en las historias de Bessie se aparecían a los viajeros solitarios.

Orgullo y Prejuicio, Jane Austen.
–El orgullo –observó Mary, que se preciaba mucho de la solidez de sus reflexiones–, es un defecto muy común. Por todo lo que he leído, estoy convencida de que en realidad es muy frecuente que la naturaleza humana sea especialmente propensa a él, hay muy pocos que no abriguen un sentimiento de autosuficiencia por una u otra razón, ya sea real o imaginaria. La vanidad y el orgullo son cosas distintas, aunque muchas veces se usen como sinónimos. El orgullo está relacionado con la opinión que tenemos de nosotros mismos; la vanidad, con lo que quisiéramos que los demás pensaran de nosotros.

La elegancia del erizo, Muriel Barbery.
Aparentemente, de vez en cuando los adultos se toman el tiempo de sentarse a contemplar el desastre de sus vidas. Entonces se lamentan sin comprender y, como moscas que chocan una y otra vez contra el mismo cristal, se inquietan, sufren, se consumen, se afligen y se interrogan sobre el engranaje que los ha conducido allí donde no querían ir.

El mercader de Venecia, William Shakespeare.
-La garantía que exijo –dijo el judío- es que Antonio me firme ante escribano un documento en el que conste que si antes de un trimestre no se me devuelve la suma prestada, tendré derecho a cobrarme cortando una libra de carne del cuerpo de él y de la parte que yo elija.

La casa de los espíritus, Isabel Allende.
La pequeña Clara leía mucho. Su interés por la lectura era indiscriminado y le daban lo mismo los libros mágicos de los baúles encantados de su tío Marcos, que los documentos del Partido Liberal que su padre guardaba en su estudio. Llenaba incontables cuadernos con sus anotaciones privadas, donde fueron quedando registrados los acontecimientos de ese tiempo, que gracias a eso no se perdieron borrados por la neblina del olvido, y ahora yo puedo usarlos para rescatar su memoria.

Paso el testigo

Alicia, del blog Alicia reloaded
Miguel, del blog Cierta distancia
Graciela, del blog Las palabras son mis ojos
Isabel, del blog Mujeres de Roma
Fer, del blog Yo no nací para ser culto

Y todos los que quieran hacer su lista, están invitados.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Madrid, 2 de diciembre de 2010

En primer lugar quiero dar las gracias a los que hacen posible el milagro de Imprimátur, una Fundación que actúa de mecenas para autores desconocidos, que nos esforzamos en encontrar el modo de atravesar esa jungla, que es la publicación de una obra literaria.

He de reconocer que tuve muchas dudas antes de presentar mi novela a concurso. Por un lado, el conocimiento que tenemos todos los que nos movemos en este mundillo de que los premios están, en muchos casos, preconcedidos o “apalabrados” –bonita palabra–. Por otro lado el miedo a la decepción, una emoción cotidiana si te dedicas a esto de escribir, pero de la que todos prescindiríamos si pudiésemos.

Después de la experiencia de estos meses, he aprendido que todavía hay personas altruistas que creen en nosotros, los escritores poco o nada conocidos, que tardamos dos años en escribir una novela. Que empleamos horas y horas en documentarnos. Que trabajamos en trabajos que nada tienen que ver con nuestra vocación, porque no solo de letras vive el escritor (ni la escritora). Que tenemos familias a las que atender y que cada hora que empleamos en escribir se la hemos quitado a la porción de vida que nos tocaría disfrutar.

Sí, estos señores de Imprimátur creen en nosotros y ese descubrimiento es una bocanada de aire fresco. Una palmada en la espalda de alguien que te dice: vale la pena seguir escribiendo
.

Deseo de todo corazón que algún día, alguno de los que salimos reforzados de estos premios lleguemos a la meta. Ese lugar, en el que escribir, sea nuestro único trabajo.

Ese día nos acordemos de Imprimátur
Gracias
.

Este es el discurso que leí al finalizar el acto. Me temblaban las piernas ( lo mío no es hablar), pero el atril tras el que me ocultaba lo disimuló muy bien.

Después fue hora de firmar libros y conocer a gente estupenda. Os dejo unas fotos para que os hagáis una idea y desde aquí mando un beso a todos con los que compartí aquel día, en un Madrid que, a pesar del frío, nos hizo sentir como en casa.

Mª Victoria, Accésit de Novela con "Desde mi olvido"

Lorea, Ganadora en la modalidad de Poesía por "El Grito ahorcado"

Pilar, Ganadora en la modalidad de Relato por "El Tesoro"

Pedro, finalista en la modalidad de Relato por "Memorias de un guerrero"

Con Ignasi Riera, un intelectual como la copa de un pino.

Luisa, ilustradora de las portadas.

Salvador, Ganador en la modalidad de Novela de la Edición anterior

Y llegó el momento de Firmar...






La música de estas dos virtuosas y encantadoras mujeres, nos acompañó durante toda la velada, haciendo la tarea de firmar libros mucho más agradable. Una de ellas, Elena Aker (la que toca el arpa), me sorprendió con unos injustificados elogios que desde aquí le agradezco. Os dejo su página web por si queréis echarle un ojo.

En fin..., esto es todo. Espero que si tenéis a bien leer mi novela os haga disfrutar, cómo mínimo, lo que yo disfruté ese día.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Mírala, mírala...


Hace años estuve ya en la capital de España, pero entonces fue una experiencia amarga, que muchos ya conocéis, por culpa de una mal llamada editorial. Recuerdo que apenas pude ver la Rendición de Breda a través de las lágrimas.

Pienso resarcirme y verme el Prado de punta a punta.

Y la ciudad, si el frío me da un poco de tregua, que soy de las que se acobarda.

A la vuelta os cuento.

viernes, 26 de noviembre de 2010

... ahora que somos tan felices

"–¡Vamos! –murmuró–. No voy a morirme ¿verdad? Él no va a separarnos ahora que somos tan felices".

La parcela de vida que uno dedica a escribir, es siempre una andadura solitaria. En cierta manera es la constatación de una realidad más amplia que nos hace experimentar la auténtica esencia del ser humano. O sea, que estamos siempre solos con más o menos compañía.

Charlotte Brontë, sin embargo, compartió con Emily y Anne el oficio de escribir. No puedo imaginar cómo de maravillosas debían ser aquellas noches, a la luz de las velas, compartiendo las tres hermanas lo que cada una había escrito. Casi puedo imaginarlas con unas cuantas cuartillas en la mano, deambulando por la sala y emulando en voz alta a Rochester, Heathcliff o Gilbert.

Quizá por este motivo, por esta genuina forma de escribir que tenían las Brontë, la tragedia de perder a sus hermanas fuese para Charlotte mucho más terrible aún.

"El mayor tormento es cuando acaba la tarde y llega la noche. A esa hora solíamos reunirnos en el comedor, solíamos hablar. Ahora me siento aquí sola: y guardo un silencio forzoso. No puedo dejar de pensar en sus últimos días, recuerdo sus sufrimientos, y lo que hicieron y dijeron y la expresión de aflicción mortal".

"No sabe cuánto deseo conocer alguna opinión aparte de la mía, y lo desalentada, desesperada a veces, que me he sentido porque no había nadie a quien pudiera leerle una línea o pedirle consejo".


Esa angustia se respira en Villette, de principio a fin, y la atmósfera que logra, llega a ser agobiante en algunos momentos. Lo cual me hace pensar ¿cuánto hay de las tres hermanas en cada una de las obras que escribieron durante la época en que compartían ideas y lecturas nocturnas?

La respuesta es obvia, las tres estaban pululando por entre las líneas de sus textos, las tres observaban y narraban, las tres dejaban avanzar, o cortaban el paso, al personaje creado.

Jane Eyre es Charlotte Brontë, no tengo la menor duda, pero oculta en su pecho a la apasionada Emily y a la rebelde Anne.

Las palabras con las que he iniciado esta entrada son las última que pronunció Charlotte antes de morir. Hacía menos de nueve meses que se había casado con Arthur Bell Nicholls (dear boy), dejando atrás la terrible soledad que la acompañó desde la muerte de sus hermanas. Estaba embarazada y para una constitución tan débil como la suya, delicada de salud y escuálida, fue demasiado. La muerte le sobrevino justo en el momento en el que volvía a ser feliz. ¿Cuántas historias se fueron con ella? ¿Cómo serían sus personajes de haber podido compartirlos con el que se convirtió en su viudo?
Patrick Brontë, vio morir a su mujer y a todos sus hijos.

El sábado 23 de marzo por la mañana, temprano, el solemne toque de la campana de la iglesia de Haworth anunció la muerte de Charlotte Brontë a los vecinos que la conocían desde niña y que se estremecieron al pensar en los dos hombres solos y desolados sentados en la vieja casa gris.


Extractos de "La vida de Charlotte Brontë, de Elizabeth Gaskell"

sábado, 20 de noviembre de 2010

Señoras y señores con ustedes: Mike Tompkins

Mike Tompkins es un jovencisimo ingeniero de producción que domina la posproducción como si hubiese comido con ella desde los doce años(tiene veintipico). Me ha dejado boquiabierta y pensando que si todavía queda gente así por el mundo, es que aún hay esperanza. Por cierto, es de Ontario.