una crítica sobre mi novela Peso cero
y una entrevista
, ambas de la pluma de Rosa Ribas. También he tenido la osadía de participar en su web en la sección"
una crítica sobre mi novela Peso cero
y una entrevista
, ambas de la pluma de Rosa Ribas. También he tenido la osadía de participar en su web en la sección"
El viaje estaba llegando a su fin, quedaban un par de días para regresar a la realidad.
Aquella noche, él empezó a encontrarse mal. No cenó. Se retorcía con unos dolores terribles, los vómitos y la diarrea lo dejaron postrado en la cama. Sé exactamente cómo se sentía porque igual me sentí yo, seis horas después.
Apenas oí el barullo de los que salían de excursión hacia El Valle, me encontraba en una semi inconsciencia absurda y desesperante.
Cuando me recuperé y pude salir del camarote ya habían regresado. Modesto vino a recibirme: "No sé si decírtelo. Tenías toda la razón, ha sido lo mejor del viaje..."
Me puse a llorar de rabia, y he de reconocer que la visita a la pirámide escalonada ya no fue lo mismo. Él me consolaba diciendo que eso había ocurrido para que volviese. Sí, cómo Pompeya cuando fui a Italia.
Hay algo en mis viajes que parece ser obra de una mano tenebrosa. Si yo fuese el personaje de una de mis novelas sería más benevolente... o no.
En fin, todo esto viene a que he leído en "La Vanguardia" que la Esfinge se hunde:
Las aguas subterráneas están emergiendo formando amenazantes charcos alrededor del monumento"
"La comisaria Cornelio Weber-Tejedor, de padre alemán y madre española, investiga la muerte de Marcelino Soto. Todos en la comunidad española de Francfort afirman que era una bellísima persona. Entonces, ¿quién podría haber arrojado su cuerpo al río después de asesinarlo?"
También quiero hablaros de José M. Gamboa y su Biblioteca del destino, una novela que combina la fantasía, la magia y terror con algunas dosis de realismo y unos cuantos momentos de excitante sexualidad.

Etreum: La biblioteca del destino
"En Vigilia, un sacerdote huye a consecuencia de la ira de un pueblo que lo acusa de varios asesinatos.
En La Ciudad, una bestia siembra el pánico.
En Artelke, el odio entre dos familias desemboca en trágicas consecuencias.
Y detrás de todo, una oscura presencia.
¿Por qué fue destruido el Antiguo Mundo? ¿Quién es el Hombre Oscuro? ¿Quién rige el destino de los habitantes del Nuevo Mundo? protagonistas."
Sí, yo también quiero que gane Alonso.

Se trata de Jeong-Hyun Lim un estudiante coreano. La versión que le ha hecho famoso fue compuesta por Jerry C., otro joven que toca en una banda.
¿Quién sabe? Quizá el vecino ese con el que te cruzas por la mañana cuando va camino del Instituto con cara de sueño y pocas ganas, al regresar por la tarde se mete en su habitación, enchufa su guitarra al amplificador y entonces se saca un pedacito de cielo de entre los dedos.
No puedo escuchar esta canción sin que se me escape una furtiva lágima. Es su voz, lo sé, tiene... tenía un timbre que conectaba directamente con la fibra que hace latir mi corazón. Se ha ido y aún me parece escucharle en las hojas mecidas por el viento.
Arrivederci, Luciano
Una furtiva lagrima
negli occhi suoi spuntò,
quelle festose giovani
invidiar sembrò.
Che più cercando io vo?
Che più cercando io vo?
M'ama, sì, m'ama, lo vedo, lo vedo!
Un solo istante i palpiti
del suo bel cor sentir!
I miei sospir confondere
per poco ai suoi sospir!
I palpiti, i palpiti sentir,
confondere i miei coi suoi sospir!
Cielo, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Ah! Cielo, si può, si può morir...!
Di più non chiedo, non chiedo.
Si può morir...
Si può morir d'amor!
Maritornes ha tenido la gentileza de nominarme para este premio y desde aquí se lo agradezco.
-Me pasa una cosa muy curiosa.
"Anoche soñé que había vuelto a Manderley. Me encontraba ante la verja del parque, pero durante algunos momentos no pude entrar. La puerta estaba cerrada con candado y cadena. Llamé en sueños al guarda, pero nadie me contestó, y cuando miré detenidamente a través de los barrotes mohosos de la verja, vi que la caseta estaba abandonada. "

Rebecca, incorpórea y constantemente aludida, la R en las mantelerías, en los sobres y en el papel de carta. Su habitación, la más hermosa de la casa, dispuesta y en perfecto estado para cuando regrese. La imaginamos, la sentimos, casi podemos verla deslizándose por el ala Este. No puede regresar, ella lo sabe, pero su presencia es tan abrumadora que la anula por completo. Su inseguridad es como un muro alto y ella no es capaz de escalarlo. La nueva esposa de Max de Winter, la sin nombre, comienza su nueva vida llevando el peso de la ausente. ¿Cómo puede vencerse a los muertos?


Helado de fresa amarga
Mi padre era un fumador empedernido, de esos que salían en las películas antiguas que parecían estar pegados al cigarrillo. Cuando era niña mi cerebro tenía asumido que el aire huele a humo de tabaco. El pobre hombre dejó de fumar unas cuantas veces y, después de esos pocos días, el ansia se apoderaba de él de tal modo que con la colilla de un cigarrillo encendía el siguiente.


Finalmente lo descubres ahí abajo, impertérrito, indiferente y oscuro: El Lago Negro.

Bajar, cuidando de donde pisas, sin dejar de mirar a tu alrededor.
El Valle está lleno de rincones y parajes dignos de ser vistos y contados pero, sobre todo, de ser vividos. 
Tuve un gran impacto al ver la Iglesia de Boí. En mi memoria aún permanecía enterrada...
... como Guillem y Sibil·la.


La princesa Turandot no quiere casarse, pero sabe que no podrá retrasar ese hecho mucho tiempo, así que ingenia un plan en el que se cree segura. Decreta, por ley, que sólo aceptará al Príncipe Real que sea capaz de resolver sus tres adivinanzas.



Mi escena favorita es cuando Atticus, coge una lámpara de pie de su casa y con un libro sobre las piernas, se sienta delante de la puerta de la cárcel. Trata de disuadir a algunos "ojoporojo" con su presencia, pero será su hija Scout con su inocencia infantil la que realmente esgrima sin darse cuenta un arma aterradora: la conciencia."La novela que presentamos es una magnífica y valiente historia sobre la anorexia, la familia y su entorno. La historia de Alicia, una niña de catorce años que sucumbe a la anorexia, le sirve a la autora para reflexionar sobre las carencias que llevan al ser humano a caminar con muletas invisibles. Un personaje oculto, narrado como una voz en off, muestra otra cara de la misma moneda. La segunda parte de la novela reúne a ambos personajes y para ello se sirve de un monasterio cisterciense, lo que significa un total cambio en su forma de vida y una esperanza de curación. Allí, un grupo de monjas atípicas nos mostrará que el fracaso, la debilidad y la renuncia forman parte de la condición humana y que, pese a ello, la dignidad también forma parte de la vida. Escrita con maestría (el lector se ve impelido a seguir leyendo hasta el final), con una gran riqueza en los personajes que se entrecruzan, esta novela "Peso Cero", nos lleva a comprender no sólo el drama de la anorexia, que es el hilo conductor y nervio de la historia, sino también las deficiencias de vivir poco atento con la propia vida y de la lucha, con frecuencia a ciegas, por lo auténticamente valioso."
"El espejo sigue hablándome en otro idioma diferente al que hablan la mayoría de los que me rodean y debo enfrentarme a él, no sin temor, como si un demonio lo habitara."
Os deseo un feliz día de Sant Jordi, y que os regalen el libro...

y la rosa.