
-¿Qué haces cuando estás triste? -le dijo una amiga.
-¿Te refieres a cuando veo las hojas de los árboles pero no su tronco?
- ¿Cuando oigo la lluvia que golpea los cristales y mi cerebro canta en silencio a Serrat?
"Llueve, detrás de los cristales, llueve y llueve, sobre los chopos medio deshojados, sobre los pardos tejados, sobre los campos, llueve."
-¿Cuando necesito las caricias más que aire y si me acarician todo el cuerpo se estremece?
-¿Cuando una mirada es un río de agua?
-No -respondió la amiga-, me refiero a cuando estás triste.
No dejó de sonreir mientras respondía.
-Disfruto del momento.
La lluvia me convierte en buena persona, creo sinceramente que debería llover bastante más.
ResponderEliminarsaludos,
janet.
A mi la lluvia no me inspira.
ResponderEliminareso decía un tal Antonio Birabent.
y yo concuerdo o conloco algo asi.