
-Esta uña está mordida
-Se me enganchó en el archivo de cuartoE.
-Hace dos semanas fue terceroA y ya van dos uñas mordidas.
-¿Qué quieres, chica? De alguna manera tengo que neutralizar mi ansiedad.
-¿No está tu marido en casa?
-No es ese tipo de ansiedad
-Pues ya me dirás
-No tengo tiempo de hacer lo que quiero
-Eso es que te organizas mal
-Será eso
-En serio. El otro día me regalaron un libro que lo explica muy claro
-Qué suerte tienes, a mí nunca me regalan nada
-Estate quieta que te voy a cortar. Es un libro de autoayuda
-¿Y si es autoayuda para qué quieres el libro?
-Bueno, para tener una idea general sobre lo que necesitas y cómo conseguirlo
-Yo sé lo que necesito
-Entonces, es más fácil ¿Qué necesitas?
-Tiempo
-Y vuelta la mula al río
-Al trigo
-¿Qué dices?
-Al trigo, “y vuelta la mula al trigo”
-Mira que eres repelente.
-Lo siento, no puedo evitarlo
-¿Sabes lo que necesitas?
-Pagar la hipoteca, adelgazar, que mi novela se venda, una operación de cirugía para la que no tenga que pasar por el quirófano. Y tiempo
-Necesitas hacer crecer tu autoestima. Darte cuenta de lo mucho que vales. Amigos, eso es, muchos amigos
-¿Amigos? ¡Quita! Esos son los que se presentan en casa sin llamar y te pillan en pijama, con las camas sin hacer, la cocina sin recoger, el salón lleno de trastos y la nevera vacía.
-Estás tonta. ¿Qué color quieres para las uñas?
-Uno discretito, como mi ánimo.
-Crema.
-Vale. Hablando de cremas ¿tú cual usas? Tienes una piel que ya quisiera yo.
-Eso no es la crema, es la edad
-Pero qué cerda eres
-A todo esto, no me has dicho para qué quieres el tiempo
-Pues para escribir ¿Para qué va a ser?
-Ah, eso…
-Anda ésta. ¿A qué viene ese tonito?
-¿Has pensado alguna vez en ir al psicólogo? Pero ¿qué haces?
-Se me enganchó en el archivo de cuartoE.
-Hace dos semanas fue terceroA y ya van dos uñas mordidas.
-¿Qué quieres, chica? De alguna manera tengo que neutralizar mi ansiedad.
-¿No está tu marido en casa?
-No es ese tipo de ansiedad
-Pues ya me dirás
-No tengo tiempo de hacer lo que quiero
-Eso es que te organizas mal
-Será eso
-En serio. El otro día me regalaron un libro que lo explica muy claro
-Qué suerte tienes, a mí nunca me regalan nada
-Estate quieta que te voy a cortar. Es un libro de autoayuda
-¿Y si es autoayuda para qué quieres el libro?
-Bueno, para tener una idea general sobre lo que necesitas y cómo conseguirlo
-Yo sé lo que necesito
-Entonces, es más fácil ¿Qué necesitas?
-Tiempo
-Y vuelta la mula al río
-Al trigo
-¿Qué dices?
-Al trigo, “y vuelta la mula al trigo”
-Mira que eres repelente.
-Lo siento, no puedo evitarlo
-¿Sabes lo que necesitas?
-Pagar la hipoteca, adelgazar, que mi novela se venda, una operación de cirugía para la que no tenga que pasar por el quirófano. Y tiempo
-Necesitas hacer crecer tu autoestima. Darte cuenta de lo mucho que vales. Amigos, eso es, muchos amigos
-¿Amigos? ¡Quita! Esos son los que se presentan en casa sin llamar y te pillan en pijama, con las camas sin hacer, la cocina sin recoger, el salón lleno de trastos y la nevera vacía.
-Estás tonta. ¿Qué color quieres para las uñas?
-Uno discretito, como mi ánimo.
-Crema.
-Vale. Hablando de cremas ¿tú cual usas? Tienes una piel que ya quisiera yo.
-Eso no es la crema, es la edad
-Pero qué cerda eres
-A todo esto, no me has dicho para qué quieres el tiempo
-Pues para escribir ¿Para qué va a ser?
-Ah, eso…
-Anda ésta. ¿A qué viene ese tonito?
-¿Has pensado alguna vez en ir al psicólogo? Pero ¿qué haces?
¡No te muerdas las uñas!